Aprende
Matrimonio y sociedad conyugal

¿Qué pasa con los bienes que tenía antes de casarme?

Tener un bien antes del matrimonio es importante, pero no responde todo. Entienda qué ocurre con inmuebles, rentas, intereses, mejoras, ventas y bienes comprados después.

Una de las ideas más conocidas sobre sociedad conyugal es: "Lo que tenía antes de casarme sigue siendo mío."

Como punto de partida puede ser útil.

Como explicación completa, no alcanza.

Porque un bien no se queda congelado el día del matrimonio.

Puede:

  • producir renta;
  • generar intereses;
  • valorizarse;
  • venderse;
  • ser reemplazado;
  • recibir mejoras;
  • pagar deuda;
  • utilizarse para comprar otro activo.

Y cada uno de esos eventos puede tener consecuencias patrimoniales diferentes.

El activo original

La fecha y título de adquisición son esenciales.

Un bien adquirido antes de celebrarse el matrimonio no recibe automáticamente el mismo tratamiento que un activo comprado onerosamente durante la sociedad conyugal.

Por eso el inventario inicial importa.

Una buena planeación patrimonial debería dejar claro qué tenía cada persona antes de casarse.

Ejemplo: el apartamento anterior

Supongamos que Ana tiene un apartamento antes del matrimonio.

El apartamento y su historia patrimonial deben diferenciarse de:

  • el canon que genere;
  • mejoras pagadas después;
  • cuotas de crédito pagadas durante el matrimonio;
  • una eventual venta;
  • un nuevo inmueble comprado con el precio recibido.

Decir simplemente: "el apartamento es propio" puede responder una parte de la historia.

No necesariamente todas.

¿Qué pasa con el arriendo?

El Código Civil incluye dentro del haber social determinados frutos, réditos, intereses y lucros devengados durante el matrimonio, incluso cuando provienen de bienes propios.

Por eso un inmueble puede conservar una naturaleza patrimonial y, al mismo tiempo, producir rentas con un tratamiento diferente.

Activo y rendimiento no deben confundirse.

¿Qué pasa con una inversión anterior?

La misma lógica puede aplicarse a inversiones.

Hay que distinguir:

  • capital inicial;
  • intereses;
  • rendimientos;
  • reinversiones;
  • aportes nuevos;
  • activos comprados posteriormente.

Una cuenta de inversión que existe durante diez años puede contener dinero con historias patrimoniales distintas.

¿Y la valorización?

La valorización de activos es un área donde conviene evitar respuestas genéricas.

Puede depender del tipo de activo y de los hechos que expliquen el aumento de valor.

No es lo mismo:

  • una apreciación puramente de mercado;
  • una mejora pagada con recursos durante la sociedad;
  • una ampliación;
  • una capitalización;
  • inversiones adicionales.

Cuando la diferencia económica sea importante, el caso merece revisión más detallada.

Vendí el bien y compré otro

Ese movimiento puede ser determinante.

El derecho colombiano contempla reglas de subrogación mediante las cuales, bajo determinadas condiciones, un bien adquirido en reemplazo de otro puede conservar un tratamiento patrimonial vinculado al activo sustituido.

Pero no debería asumirse automáticamente.

La trazabilidad importa.

Documentar:

  • venta;
  • precio;
  • movimiento de fondos;
  • nueva adquisición;

puede ser decisivo años después.

Mezclar recursos complica las cosas

Ejemplo:

Una persona vende un apartamento que tenía antes de casarse por $500 millones.

Después compra otro de $800 millones utilizando:

  • $500 millones provenientes de la venta;
  • $300 millones de recursos generados durante el matrimonio.

Ese escenario es muy distinto de comprar el segundo inmueble íntegramente con los recursos provenientes del primero.

Cuando se mezclan patrimonios, puede ser necesario determinar créditos y recompensas.

¿Qué pasa si todavía debo parte del inmueble?

También importa.

Un activo puede haberse adquirido antes del matrimonio, pero parte de su financiación puede pagarse posteriormente.

El tratamiento económico no debería resolverse mirando únicamente la fecha de la escritura.

Conviene reconstruir:

  • fecha de adquisición;
  • aporte inicial;
  • saldo;
  • pagos;
  • fuente de esos pagos.

¿Necesito capitulaciones para conservar mis bienes anteriores?

No necesariamente para que el mero hecho del matrimonio transforme automáticamente cualquier bien anterior en social.

Pero las capitulaciones pueden tener otras funciones:

  • documentar el inventario;
  • aclarar tratamientos;
  • ordenar frutos;
  • anticipar situaciones particulares;
  • establecer una arquitectura patrimonial más amplia.

La utilidad depende del objetivo.

¿Qué documentos debería conservar?

Especialmente cuando existen activos relevantes:

  • escrituras;
  • certificados;
  • extractos;
  • contratos;
  • comprobantes de pago;
  • declaraciones;
  • soportes de inversión;
  • documentación societaria.

Una liquidación muchos años después es mucho más sencilla cuando puede reconstruirse la historia del activo.

La regla práctica

No piense únicamente: "¿qué tenía el día que me casé?"

Piense: "¿qué pasó después con eso que tenía?"

Ahí suelen estar las preguntas realmente importantes.

¿Tiene bienes anteriores al matrimonio?

Organice su inventario y su trazabilidad antes de decidir si necesita capitulaciones o alguna otra estructura patrimonial.

Sigue leyendo

Revisar mis bienes